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[e-farmacos] SIDA: Las farmaceuticas ceden a la presion


  • From: "Canas, Martin" <macanas@netverk.com.ar>
  • Date: Sat, 1 Dec 2007 19:39:03 -0300

Estiamdas y estimados,

Interesante nota en el Pais, pero con un titulo poco creible al menos a largo plazo:

Saludos y felicidades en el dia del farmaceutico y del medico,

Martin

Las farmaceuticas ceden a la presion

Los laboratorios empiezan a vender farmacos del sida mas baratos a paises pobres - Responden al desafio de los genericos y a la critica social
Emilio De Benito EL PAIS (Espanha) 01-12-07

Novedades en el panorama del sida: las grandes farmaceuticas han empezado a ceder y estan facilitando tratamientos a precio de coste en paises pobres.

El objetivo es frenar a los genericos -que se han implantado ya en India y Brasil- y responder a la creciente presion de una opinion publica que ya no queda muda ante una enfermedad de contrastes dramaticos: es cronica en el mundo rico, pero sigue matando a 2,1 millones de personas al anho en el pobre.

Tres pastillas al dia son la diferencia entre sufrir un sida cronico o una sentencia de muerte. Pero decidir quien accede a ellas no esta en la mano de los afectados.

Vivir en un pais u otro marca la diferencia.

En la mayoria del mundo, no hay opcion. Cada dia, mas de cinco millones de personas se van a la cama sin esperanzas.

Deberian tomar tratamiento, pero este es muy caro y ni ellos ni sus gobiernos pueden pagarlo. Son el 70% de los siete millones de personas con sida cuyo expectativa es solo la de empeorar. Y morir.

Pero dos millones de personas que viven en paises pobres si tienen acceso a los antivirales. Son uno de cada tres infectados. Una cifra muy superior a los 700.000 que recibian tratamiento en 2005, aunque proporcionalmente el ascenso haya sido de cinco puntos: del 23% de quienes lo necesitaban entonces al 28% actual. Su futuro es mucho mejor. Viven una situacion
similar a la de los paises ricos, que ha llevado a que cientificos y administraciones hablen sin tapujos de la cronificacion de la enfermedad.

En Espanha, por ejemplo, el tratamiento es universal, pero a un elevado precio (mas de 8.000 euros al anho por persona) que paga la sanidad publica.

Hace 10 anhos que se conocen los tratamientos necesarios para que la mayoria de enfermos de sida puedan llevar una vida casi normal.

Por que no hemos sido capaces de darselos? Si se pregunta a las ONG, hay un culpable principal: la industria farmaceutica, con su defensa de las patentes. Pero esta vision admite matices. Los laboratorios siguen una politica de palo y zanahoria. Las presiones de las ONG y la competencia de los genericos han logrado que cedan y rebajen los precios: de los 8.000 euros que cuesta en Occidente un tratamiento anual, a menos de 300 euros al anho.

Gracias a la movilizacion de activistas y gobiernos, se ha conseguido un sistema de dobles y triples precios. A cambio de mantener las ganancias que consiguen en los paises ricos, los laboratorios han accedido a rebajar sus medicamentos en los pobres. Segun afirman los fabricantes, los venden a precio de coste.

Un articulo publicado el 15 de noviembre en la revista New England Journal of Medicine refleja esta situacion. Una terapia de primera linea (la que se da a un paciente recien diagnosticado) se vende en un pais de ingresos medios por unos 700 euros al anho. Si el pais es pobre, los medicamentos de marca pueden conseguirse por algo mas de 400. Estas cifras pueden ser incluso inferiores. Para ello basta con que los gobiernos, en vez de usar el producto de marca, utilicen un generico. Entonces, el precio puede caer hasta los 330 euros, menos de uno al dia.

El problema esta en que muchos gobiernos no pueden optar por los genericos.

Para hacerlo tendrian que romper las patentes que protegen los farmacos de marca durante 20 anhos. Y una decision asi no esta exenta de riesgos.

Los paises mas pobres dependen en gran parte de la ayuda internacional. Y muchas veces esta queda condicionada a su respeto a las patentes.

Es lo que sucede con los mas pobres entre los pobres. Aparte de los fondos de la ONU, reciben una importante aportacion del Programa Especial del Presidente de EE UU para el Sida (Pepfar en ingles). Esta iniciativa cuenta con 1.000 millones de dolares (673 millones de euros).

Pero no es una ayuda desinteresada.

Para recibir la aportacion, los gobiernos tienen que comprometerse a respetar las patentes -aparte de a dedicar una parte de la ayuda a programas que fomenten la castidad-. Y el poder de EE UU, sede de
gran parte de los laboratorios que fabrican antivirales, es incontestable.

Una solucion esta en la intervencion de algunas organizaciones sin animo de lucro pero con gran poder mediatico.

En el articulo mencionado se muestra que cuando interviene la Fundacion del ex presidente de EE UU Bill Clinton, el precio baja hasta los 259 euros. Excesivo para muchas economias, pero considerablemente inferior al ofertado inicialmente por los laboratorios.

Lo peor es que, legalmente, esos paises no tendrian que esperar a la beneficencia -lo que, por un lado, no garantiza un suministro continuo y, por otro, impide que se desarrolle una industria propia-. El derecho a la propiedad intelectual de los farmacos esta protegido por la Organizacion Mundial del Comercio (OMC) por el llamado acuerdo ADPIC (TRIPS en ingles) de 1995. Pero en 2003, en Doha (Qatar), se acordo una excepcion: un pais podria emitir una licencia obligatoria -es decir, saltarse la patente y fabricar o importar genericos sin sufrir represalias- si vive una situacion de "emergencia sanitaria". Y pocos pueden poner en duda que el sida, en paises con tasas de infeccion en adultos de mas del 20% (el extremo sur de Africa), lo es.

Pero solo algunos paises se han atrevido a usar genericos.

Los grandes laboratorios mantienen una constante campanha de desprestigio contra estos productos. En un reciente encuentro organizado para periodistas por la patronal espanhola de los fabricantes de medicamentos de marca, Farmaindustria, Iciar Sanz, directora del departamento Internacional, menciono la posible diferencia de calidad y de eficacia; el riesgo de que se comercialicen medicamentos falsos con la etiqueta de generico y la falta de control comercial. Este ultimo aspecto es especialmente grave para la industria, que teme que los productos destinados a los paises pobres se desvien y acaben socavando los mercados de los paises ricos. La tentacion para que esto ocurra es obvia vista la diferencia de precios. En el ejemplo del tratamiento contra el sida, el precio de venta en Europa de la misma combinacion multiplica por 20 el precio a que se facilitan a los paises pobres. Ya ha habido algun caso de un medicamento vendido a Africa a precio de coste que ha aparecido en Holanda.

Sanz insiste en que el problema no son los laboratorios. "El 95% de los medicamentos considerados esenciales por la OMS esta fuera de las patentes", afirma.

Una realidad que, segun un reciente estudio de Intermon Oxfam, no puede aplicarse al sida, donde hasta hace dos anhos solo un producto, el AZT, estaba fuera del periodo de proteccion.

Ademas, se repite insistentemente que los farmacos estan ahi, pero que los paises pobres carecen de estructuras sanitarias para repartirlos.

Una realidad, contestan algunas ONG, que se agrava cuando un laboratorio -Abbott- solo da a precio reducido un farmaco que necesita refrigeracion, y deja la version moderna, que no la requiere, a precio de
rico. Algunas ONG han propuesto utilizar otras redes, como la de Coca-Cola, para distribuirlos.

Tambien se pone constantemente en duda la seguridad de los genericos (ayudados a veces por la OMS, que hace un par de anhos desaconsejo temporalmente algunos indios por problemas burocraticos que fueron publicitados como falta de calidad).

Los laboratorios refuerzan su posicion directamente con amenazas. En el ultimo anho ha habido paises emergentes -India, Tailandia, Malaisia y Brasil- que se han atrevido a decretar el uso de genericos contra el sida. La respuesta de los fabricantes ha sido advertirles de que con ello retrasaran la llegada al pais de futuras innovaciones, o de que retiraran las inversiones que realizan.

Aunque este ultimo aspecto no parece muy preocupante. Los laboratorios, segun Intermon Oxfam, ignoran las necesidades de los paises pobres. De las 160 moleculas aprobadas entre 1999 y 2004, solo tres eran para enfermedades olvidadas, de acuerdo con un estudio que presento el martes la ONG.

Farmaindustria aporta otros datos. En 2005 habia 32 medicamentos y 3 vacunas para enfermedades tropicales en ensayos; en 2006, eran 43 farmacos y 6; en 2007, 50 y 8, segun Sanz. Ello no quiere decir que todos vayan a comercializarse, pero si muestran el interes de la industria, afirma Sanz. Pero las relaciones entre laboratorios y paises pobres no se basan solo en los palos. Tambien hay zanahorias. Casi todos los fabricantes tienen fundaciones o programas de apoyo. Estas ayudas corren el riesgo de perderse si un Gobierno se enfrenta directamente al laboratorio que los financia.

Entre estos proyectos hay uno de erradicacion de la oncocercosis (o ceguera de rio), financiado por Merck, que dona su farmaco Mectizan a varios paises de America y Africa; el de creacion de hospitales pediatricos contra el sida en Suazilandia, Lesoto, Botsuana y Kenia, los mayores de su especialidad en el mundo, que financia la Fundacion Secure the Future (tras la que esta Bristol-Myers Squibb) o el programa de investigacion en una vacuna contra la malaria que dirige el espanhol Pedro Alonso y que cuenta con el apoyo de Glaxo SmithKline.

El futuro, insisten los laboratorios, es la creacion de grupos mixtos entre administraciones, industrias y ONG, como la que esta impulsando el proyecto de Alonso. Pero hay otras posibilidades. La favorita, en estos momentos, es el compromiso anticipado de mercado. Este sistema, que puede cobrar un gran impulso desde la irrupcion de magnates como los Gates, Clinton, Rockefeller y otros en el mundillo sanitario. Consiste en que estos socios garantizan a los laboratorios que van a comprar el resultado de una investigacion y un tratamiento nuevo. De esta manera, el riesgo se reparte: el laboratorio invierte sin estar seguro de conseguir el objetivo; los donantes se comprometen a pagar si hay resultados.

Estas propuestas son la via de futuro. Pero todavia quedan muy lejos.

Mientras tanto, las ONG afirman que debe actuarse de una manera mas radical: ofrecer farmacos a precio de coste o inferior para las dolencias mas graves a los paises pobres, y dejar que la industria recupere sus costes de investigacion en los paises ricos.

Y, si no, retirar las patentes y dejar que laboratorios de otros paises -India, Brasil, Surafrica- fabriquen los medicamentos.

Solo asi podra llegar el dia en que el 100% de las personas que lo necesitan reciban tratamiento antiviral. Y reducir la cifra de 2,1 millones de fallecimientos anuales por sida -de los que 330.000 son ninhos de menos de 15 anhos- a las mismas proporciones que han permitido que en paises como Espanha los propios medicos califiquen ya la enfermedad como cronica.

Martin Canas
GAPURMED
La Plata
(Argentina)
macanas@netverk.com.ar